Para ampliar información puede consultar los siguientes enlaces:

http://es.wikipedia.org/wiki/Madera

http://es.wikipedia.org/wiki/Xilofagia

http://es.wikipedia.org/wiki/Termita

http://es.wikipedia.org/wiki/Carcoma

carcoma

termitas_obreras

 

dano_madera

Xilófagos – Esos pequeños grandes enemigos

Sabemos que las infestaciones fungicidas y el ataque de insectos xilófagos tales como: termitas, carcomas y polillas, entre otros, pueden causar importantes daños en  objetos y estructuras de madera.


La reparación o reemplazo de las  estructuras carcomidas  requiere una gran inversión económica y, en el caso de bienes culturales y artísticos, los daños pueden  llegar a ser irreparables.


Para combatir el ataque de éstas y otras plagas, comúnmente, se ha recurrido al uso de agentes químicos de acción biocida, en función del organismo causante de la infestación.


Los compuestos organoclorados, caracterizados por una gran acción residual, fueron los primeros insecticidas sintéticos utilizados.  Su prolongada duración en el medio, ocasionó  la contaminación de suelos, aguas y de la atmósfera, pudiendo encontrarse estos residuos tóxicos en alimentos y agua potable. Por ello en la actualidad, el uso de la mayoría de estos compuestos ha sido prohibido.


Posteriormente, aparecieron  productos químicos de menor impacto ambiental y toxicidad variable, entre los que destacan los pertenecientes al grupo de organofosforados, de los carbonatos y los  piretroides, que tienen su origen en las pire trinas extraídas de la flor de los crisantemos.

Pese a la gran evolución en materia de insecticidas químicos, el empleo de este tipo de sustancias trae consigo tres problemas subyacentes:

1. Una baja toxicidad específica, que se traduce en:

    2. Una inefectividad a largo plazo, debido al desarrollo de resistencias por parte de los insectos y que a su vez es transmitida a sus descendientes.

    3. Pérdida de efectividad en climas cálidos,  como consecuencia  de las limitaciones legales respecto del uso de medios no acuosos para la fabricación de insecticidas.

Adicionalmente, debido a su presentación, modo de aplicación y efecto sobre los materiales, los sistemas de des infestación tradicionales presentan claras deficiencias:

En el caso de los insecticidas líquidos, el comportamiento hidrófobo de la madera impide la absorción del producto, pudiendo éste llegar sólo a nivel superficial.  Por su parte, la alta toxicidad de los componentes de insecticidas gaseosos (anhídrido carbónico, bromuros, fosfaminas, etc.) los convierten en  un grave peligro para la salud e inutilizan el entorno durante el período de aplicación del tratamiento.

TIPOS DE XILÓFAGOS

Numerosos y distintos tipos de insectos hacen de la madera su fuente de alimentación y hábitat. La variedad de especies xilófagas que podremos encontrar, variará en gran medida  por el grado de humedad de las estructuras y el ambiente. Los más comúnmente encontrados son:


Las termitas


Pertenecen al orden Isóptera, nombre científico que hace referencia al hecho de presentar dos pares de alas de igual tamaño una vez alcanzada la edad adulta. Las termitas son insectos sociales, cuya fuente de alimentación es la celulosa, de modo que atacan la madera, el papel y el algodón en búsqueda de  su alimento.

Una colonia de termitas por lo general está compuesta por una amplia variedad de ellas, siendo las más visibles las termitas obreras. Pese a su similitud con las hormigas, las termitas obreras se diferencian por su color blanco cremoso y por sus movimientos lentos. Igualmente, durante los estados alados, las termitas tienen cuerpos más rellenos, antenas rectas y sus alas delanteras y traseras son de similar tamaño.


Pese a que su principal fuente de alimentación es la celulosa, no dudan en carcomer otros materiales: plástico, metal ligero y textil. Viven en comunidad, ya sea en galerías subterráneas (Termitas subterránea “Reticulitermes lucifugus"), o en presencia de una gran humedad (Termitas de madera seca “Kalotermes flavicolis").


Tipos de termitas:


Termitas subterráneas:

requieren de un ambiente húmedo para desarrollarse, normalmente en suelo natural. En ambientes secos se deshidratan con facilidad.
Su nido o colonia principal,  usualmente se encuentra en el suelo. Sin embrago,  si hay presencia de humedad, es posible encontrar nidos satélites en las construcciones. Son especialistas en la construcción de túneles de protección (de barro, fibra de madera y saliva), que les permite pasar desde el suelo a la construcción, conservar un ambiente húmedo y protegerse de depredadores. También pueden atravesar elementos de hormigón y otros materiales, de los cuales no se alimentan, cuando existan grietas mayores a 1 mm de espesor.


• Se alimentan de la celulosa, que encuentran en la madera o cualquiera de sus derivados (papel, cartón, conglomerado, etc.…).
• El termitero suele estar situado en el subsuelo y encontrarse a más de 40 metros del lugar en que se detectan sus señales.
• Tienen fototropismo negativo (huyen de la luz), por lo que acceden a la madera de las casas (vigas, marcos de puertas y ventanas, zócalos, muebles adosados, etc…) desde el interior y atravesando muros y paredes. En algunos casos, en paredes muy duras o cuando precisan intercambios de humedad y/o temperatura, salen al exterior de los muros, formando unos túneles característicos, compuestos de arena y excrementos cementados por saliva.


Termitas de madera seca:

viven en ambientes con bajo contenido de humedad, en consecuencia, pueden volar hacia construcciones y establecer colonias en madera seca, pasando por alto las barreras físicas que se utilizan para otras termitas.
Este tipo de termitas pueden ser combatidas mediante el uso de madera preservada y erradicadas mediante fumigación o tratamiento con calor.


Sus termiteros albergan entre 1000 y 1500 individuos y suelen estar excavados en la propia madera, pudiendo formar colonias en el interior de la madera: muebles, cajas, marcos, puertas, vigas, árboles vivos y muertos. También son capaces de anidar en paneles de madera aglomerada. Una característica de estas termitas son las pequeñas bolitas fecales que pueden caer del elemento atacado o bien llenando sus galerías.
El desarrollo de las colonias es lento, pero sus daños estructurales, pueden ser muy graves en caso de infestación de múltiples colonias.


No tienen una gran capacidad de movimiento como la termita subterránea, puesto que la termita de madera seca, no atraviesa paredes, sino que infesta las maderas en contacto o muy cercanas (pueden llegar a fabricar pequeños y muy cortos canales exteriores pero realmente inestables, puesto que están formados de sus bolitas fecales).


 Los capricornios


Atacan a los armazones de maderas resinosas secas (pino, abeto, pícea), y se alimentan cavando galerías. Se localizan principalmente en los armazones y no dejan rastro aparente en la superficie de la madera, si bien se puede escuchar el ruido que producen al devorar la madera. Daños ocasionados: galerías de 6 a 8 mm de diámetro llenas de "harina" que se escapa por los orificios ovalados abiertos por el insecto cuando sale de la madera.


 Las carcomas


Atacan a los muebles. La carcoma pequeña ataca a las maderas resinosas y frondosas; la carcoma grande prefiere las maderas viejas resinosas o frondosas previamente atacadas.
Daños causados: galerías de 1 a 3 mm de diámetro llenas de "harina" (serrín) bastante gruesa. Los orificios percibidos en la superficie son abiertos por el insecto para escaparse.  


Los líctidos

Atacan a las maderas frondosas secas, ricas en almidón y a determinadas maderas exóticas de muebles, paneles enlistonados, ventanas y puertas. La larva ataca a todas las maderas viejas frondosas o resinosas.
Daños ocasionados: galerías de 1 mm orientadas en el sentido de las fibras de la madera, llenas de "harina" extremadamente fina y amontonada. El insecto se escapa por los orificios que abre en la superficie de la madera.

TERMITAS SUBTERRANEAS

Source: Wikipedia. Author: Pollinator

temitero

Source: Wikipedia. Author: Bo491

sección de un tronco
tabla insectos

cabecera

pagina_inicio
logo

 

barra corporativa